Catalunya y los Puestos Fronterizos.

Carta a mi amigo José E. Píriz, tuitero extremeño.

Catalogne (1)Mi buen compañero de reflexiones 2.0, me decías ayer: “Que tengáis suerte. Y no pongáis fronteras”. Lo que sigue es una opinión y una reflexión totalmente personal; para nada pretendo representar a la mayoría de catalanes, aunque tengo para mí que la gran mayoría estaría de acuerdo conmigo. No soy más que un anónimo ciudadano como tantos, cuya opinión vale lo que cada cuatro años valía antes un voto. Hoy, en ese país cuyo DNI aún compartimos, un voto tuyo o mío sólo vale para designar al que te va a robar unos años.

Hay, y habrá más, muy mala pedagogía en las Españas sobre lo que ocurre y cómo pensamos tantos catalanes. Y toma por catalanes a los de “toda la vida”, a los hijos y nietos de “nuevos catalanes”, y la enormidad de inmigrantes no españoles que desde hace mucho tiempo esta tierra acogió.

Vaya por delante, y tenlo MUY claro: lo que está ocurriendo en Catalunya no es producto de la mente calenturienta de un par de políticos clarividentes o locos. No hay un partido político que lidere este “desmán” como dicen algunos. Es la gente, la sociedad catalana, diversa y plural, la que ha pasado por encima de ellos y les ha obligado a actuar. A un político se le puede silenciar, neutralizar. A un pueblo, no. Y esto NO se os está explicando más allá del Ebro; se os esconde algo básico para que entendáis el qué y el cómo de la que estamos liando aquí.

¿Qué frontera esperas que yo marque, siendo nieto de andaluz, catalana y murcianos?. Mira mis apellidos, más “españoles” imposible.

¿Qué frontera crees tú que yo permitiré con Valencia, teniendo allí hace más de diez años a mi hijo y su madre?.

¿Qué frontera aceptaremos los catalanes con Aragón, donde cuatro descerebrados se acaban de inventar un idioma llamado Lapao, sólo para joder, que se habla en la Franja, y que casualmente entendemos y hablamos TODOS los catalanes.

¿Fronteras con Francia? Donde paseas por el precioso paisaje del Rosellón y solamente ves banderas cuatribarradas con toda normalidad. La pasada Semana Santa me di una vuelta por Colliure, para honrar al poeta Machado en su tumba. Nada sospechoso de ser catalán, como sabes. El pueblo, encantador, tiene el mismo aspecto que cualquier pueblo de la Costa Brava. Mi atroz francés apenas me servía allí. Pero también casualmente, me entendían en catalán, que no en castellano. Colliure cae como a 50 kmts al norte de la frontera con España… Machado no pudo pasar de ahí.

Puestos fronterizos los ponen a diario esa banda de oligarcas castellanos que tienen pueblos asimilados como Extremadura o Andalucía, acogotados y comprados; y pueblos ocupados por las armas borbónicas hace tres siglos. Decía el Conde Duque de Olivares, una vez consumada la ocupación, que los catalanes de entonces ya no tendrían que gastar su dinero en guerras; lo usarían para pagar impuestos. A Castilla.

Líneas separadoras las marcan tertulianos de la cadena Cuatro, reconvertidos en ministros del PP, cuando vociferan sandeces como “españolizar a los niños catalanes”. Si el genio me habla de “españolizar” es que entiende, en su memez, que los niños catalanes no son españoles. Qué más quisieran ellos!.

Fronteras las delimitan gentes como ese socialista de apellido Rubalcaba que en 1974 proclamaba que “la única salida” de los pueblos de España era “la autodeterminación y decisión de qué modelo de convivencia querrían con los otros pueblos de España”. Y hoy, como marioneta risible de la oligarquía social y financiera de Castilla, niega lo que es evidente: que los catalanes ya hemos llegado a un punto de no retorno en nuestro camino. Y que el camino no pasa por seguir arrodillados ante las élites extractivas de un país roto, intervenido, y en manos de analfabetos funcionales, a quienes, seamos sinceros, se vota cada cuatro años. Muchos de esos que ves en televisión “rodear el congreso”, que tan de moda han puesto, echaron al PSOE en 2011 para poner al PP. Y ahora rabian. De vergüenza.

Te hablo de catalanes: sí, los que se han dado en llamar “quienes viven y trabajan en Catalunya”. Catalunya como pueblo es inclusiva (palabreja muy de moda por aquí ahora); jamás este pueblo ha rechazado a nadie por su origen; muy al contrario, siempre cualquiera ha sido bienvenido. A nadie se ha negado sus orígenes, cultura, idiosincrasia, idioma o creencias. La diversidad suma; el aplastamiento castellano pudre, corrompe.

Te invito hoy, y te lo digo muy en serio, vente unos días a Catalunya. Te llevaré de excursión por mi tierra; verás que tu idioma jamás ha sido ni será un problema. El problema lo causan los separadores castellanos. Te tomarás una relaxing jarra de cerveza en la Plaza Real junto a las Ramblas, y verás lo que significa “diversidad” en mi tierra. Te pasearé por la Catalunya profunda, la cuna de mi abuela, donde hablan un catalán “raro” que a los barceloneses (que tenemos un catalán demencial) a veces nos cuesta entender. Y verás que ahí no serás un extraño. Y te hablarán en tu idioma. Un sin vivir, oiga.

Te mostraré Sabadell, mi exilio, y en mi barrio,  conocerás a la familia joven china que regenta un bar junto a mi casa. Y al marroquí al lado, que se salta cada día la normativa muy catalana de horarios comerciales, en su tienda de víveres. Conocerás a los rumanos que tienen una tienda de licores enfrente. Mi mujer dice que no son “trigo limpio”. Y verás las esteladas que cuelgan de distintos balcones, cada día más. El catalán, en mi barrio, no es precisamente el idioma más hablado. Palabra. ¿Sabes qué problemas tienen todos estos inmigrantes con Catalunya?. Ninguno, salvo La Caixa. Bueno, los chinos ni eso, ya sabes, no usan bancos.

¿Fronteras?. Las que marcan estúpidamente los avispados empresarios castellanos montando boicots a productos y empresas catalanas. Sigue ocurriendo, hoy he retuiteado una demostración; y se incrementará en los próximos meses. Su inteligencia me supera, te lo juro.

¿Tú te imaginas un boicot inverso?. ¿Catalunya sin comprar jamón extremeño, aceite andaluz, carne y pescado gallego?. ¿Verdad que no?. Pues los inteligentes castellanos –fíjate que no digo españoles- sí esperan algo parecido. Fronteras. Las que trazan mal nacidos con carnet de periodista, tirantes vintage y tonsura alopécica, a sueldo de oscuros intereses oligárquicos, y que quedan en evidencia en cuanto rascas un poco, mientras les dan pábulo en cadenas muy progres como La Sexta. Necios, que según la RAE son aquellos que intencionadamente ignoran aquello que deberían saber. Neofranquistas. Sin más.

¿Sabes que los escolares catalanes tienen mejor nota en castellano que en catalán?. Pues así es, por mucho que gentuza de UPyD (excelsos exsocialistas), o neolerrouxistas de C’s, vayan por los medios hablando de inmersión “nazi”. Otra palabra que debería hacer vomitar a los españoles de bien, que no al castellano viejo, que en su ignorancia supina, usa adjetivos que no conoce, porque es muy castellano el ignorar y despreciar lo que no conoce. Inclusión.

A lo largo de los siglos, la oligarquía católica, social, financiera, la España negra, triste, gris, cavernaria, heredera de sangre real putrefacta como los Borbón, ha acogotado y sometido a su pueblo, sacándole las tripas del esfuerzo de todos y cada uno; para su exclusivo beneficio. Los españoles les han importado una enorme mierda, y disculpa la palabra. Siempre. Las castas y élites extractivas, durante siglos han creado un país/nación en realidad inexistente, sólo en su imaginario colectivo, abrazados a una bandera prefabricada, a una religión deplorable, a unos valores ruinosos. No han aceptado nunca la diversidad, la cultura, la apertura al mundo; porque eso significa su destrucción absoluta. Y lógicamente, llegados a ese punto, Catalunya como pueblo abierto, siempre ha sido su grano en el culo particular. Y creo que ha llegado la hora en que ese grano ya ha reventado y supura. La infección no hay antibiótico que la detenga. Ya no.

¿Tú te consideras representado por un tipo que va las honras de un personaje como Mandela, y dice que el momento es emocionante porque España “ganó el Mundial en este estadio”?. Quise morir de vergüenza al leerlo. Ignorancia castellana, sin más.

Estoy convencido que si Catalunya finalmente se convierte es un estado independiente, la catarsis en España será histórica. Ya no son los casi 20.000 millones anuales que salen del trabajo de los catalanes, que no vuelven más que en forma de migajas disfrazadas de “préstamos” F.L.A. Ya no es solamente el hartazgo por los ataques demenciales a todo lo que “huele a catalán”, que nos caen a diario. Ya no son los insultos tildándonos de nazis cada media hora. Ni insolidarios. Ni egoístas. Ni “sediciosos”, como nos calificó un diario muy demócrata en su línea editorial esta semana.

Es el cansancio. Queremos ser lo que somos. Que de una maldita vez nos despojemos de la bota que nos clava la Castilla voraz, y que podamos vivir en paz, hacer nuestro camino, sin condiciones, sin fronteras, sin “enemigos exteriores”, tan jaleados por las dictaduras y las dictablandas españolas durante siglos. Los catalanes no queremos enemigos, ni fronteras. Las fronteras las marcan otros; los que compran votos cautivos en Andalucía, un pueblo con enormes posibilidades, pero en manos de la oligarquía que prefiere administrar la miseria que ayudar a su gente a crecer; mientras catalanes, valencianos, madrileños y baleares podamos costear esa miseria, claro está. Las duquesas de Alba viven bien, muy bien, haciendo páramos de lo que podrían ser vergeles andaluces. Ya les va bien. La ignorancia es una gran aliada para esa casta. Sé perfectamente porque Don Pedro el gaditano salió de su tierra, recaló en Tarragona, y se casó con mi abuela. Sé exactamente la razón por la cual una pareja, de Aguilas y Mazarrón, un día dejaron su pueblo y echaron raíces en Barcelona, en el barrio gótico. Aquí nacieron cuatro de sus seis hijos, una de ellas, mi madre. Miseria le llaman. Oprobio le llamo yo.

¿A qué crees que el Estado español tiene miedo por una secesión de Catalunya?. ¿A que los “perros catalanes” se vayan?. No. A sus impuestos. Amenazan con expulsión de la UE. ¿Quién quiere ser miembro hoy de la UE, y estar regalando su soberanía a la tiranía alemana?. ¿Tú crees que la UE expulsará a 7 millones de contribuyentes NETOS de la comunidad?. ¿Para complacer a uno de los países que más ha comprometido el futuro económico de la Unión con sus fiestas inacabables?. Ahora, de momento, callan. “Asunto interno”. Cuando llegue el momento, quien deberá temer una salida abrupta de la UE es España. ¿De la OTAN?. No recuerdan que el NO fue mayoritario en Catalunya y Euskadi cuando se votó. Aquí somos gente de paz; las batallitas, en la Xbox, y ya tal. ¿Me explico?. Mal van si creen que con semejantes estupideces convencerán a un catalán para que no quiera la independencia. A alguno de los “suyos” tal vez. Cada día hay menos, ellos se autodenominan “mayoría silenciosa”. No son mayoría, y de silenciosa nada, cada vez que salen a la calle hacen mucho ruido. Ruido de sables, exhuman naftalina.

Ni siquiera saben, en su estulticia, lo que son aranceles, tasas, el GATT, la OCDE, los acuerdos EUR-1. No saben, lerdos, dónde cae Noruega, o Islandia; si me apuras, Andorra les suena. ¿Has subido a Andorra últimamente? ¿Has tenido que cambiar euros por “firloyos andorranos”?. Son tan estúpidos que ni se dan cuenta que el famoso boicot al cava catalán (propiciado por la torpeza de un catalán imbécil, todo hay que decirlo), solamente significó que la primera marca de cava catalán aumentara su ventas en un 8% aquel año; paliando la bajada de ventas en España con un incremento espectacular en el exterior. Y a otra cosa, empresario.

Si mañana votamos –NO LO HAREMOS, CASTILLA NO LO PERMITIRÁ-, y somos independientes, como algún político catalán hable de fronteras, va a tener un problema. Muy serio. No lo harán. Les va la vida, palabra. Eso no va con nosotros. Es cosa de castellanos ingorantes.

Votar. Votar en Catalunya sobre lo que queremos o no, sería ponerles en un brete espantoso. A todos. Y veo que estos días, gente sensata no catalana, y que jamás votaría SI/SI, que aboga por permitirlo. Se equivocan. Si aquí votamos, España revienta por todas partes. Porque vosotros, la gente de bien, diríais basta a tanto desmán. Y se acabaría la casta, la élite extractiva, las “mamandurrias” hispanas. Por eso no votaremos. Y se va a liar, muy gorda.

Fronteras, amigo Píriz. Las que Prusia marcó a sangre y fuego. Rubicones de Césares visionarios que hicieron historia, pero ya no.

Los españoles ¿tenéis claro que, Eurovisión y sus 12 puntos garantizados al margen (acéptame la coña), Catalunya sería un buen aliado de España?. Ni que sea por protocolo en las relaciones internacionales. A los presidentes de gobierno españoles ya no debería darles vergüenza no hablar ni palabra de inglés. Tendrían al catalán-socio al lado haciendo los honores. Ya me entiendes.

Los españoles ¿sabéis que la electricidad en Francia, es cerca del 50% más barata que la que pagáis/pagamos como idiotas en España a las Iberdrolas de turno?. Fronteras, amigo mío, fronteras. Elite extractiva. Déficit de Tarifa, le llaman exministros a sueldo de las eléctricas. Y tú pagando. Y yo pagando. Barato.

¿Tenéis una idea de la cantidad de vino Riojano que se consume por el Nordeste Peninsular?. Hay campañas más o menos regulares que tratan de promocionar ENTRE LOS CATALANES, el consumo de vino CATALÁN. Vendemos más fuera que en casa, es curioso. Será que un buen Rioja siempre ayuda a entenderse, a la gente con ganas de entenderse. ¿Frontera? Vamos, Montoro, no me joda.

Fronteras, las que esa tipeja llamada Rosa Díez traza al pretender que se encarcele a Artur Mas. Demócrata, la señora. A ella, que tú y yo llevamos 37 años pagándole para no dar un palo al agua, y que, despechada por un quítame allá ese etarra, dio un giro a la derecha, se inventó un partido, ni de derechas ni de izquierdas, sino joseantoniano que no veas; y que hoy, gracias a la gran capacidad de peperos y socialistas españoles, tiene la opción de condicionar un futuro gobierno en Madrid. Que los dioses os cojan confesados, amigo mío. O nos cojan, que no lo tengo claro.

Por mi profesión, tengo compañeros y grandes amigos madrileños. Te transcribo lo más exacta posible, una breve conversación con uno, de hace algo más de un año. Te prometo que es verídica:

El: Os vais a ir, cabrones.

Yo: Ni lo dudes, chaval. No sé cuándo, pero nos vamos.

El: Jodidos. Sabes que no hablo catalán, pero si os vais, me vengo. Me exilio a Catalunya.

Yo: Catalán ya aprenderás, no lo necesitas para nada, de entrada. Somos así de chulos.

El: Es que te juro que aquí también estamos hasta los cojones de toda esta mierda de España.

Yo: ¿Lo entiendes, no?. Pues ya tardas.

El: Te tomo la palabra, niño.

A lo mejor, sólo a lo mejor, ya está preparando las maletas. Y no cruzará ninguna frontera.

Un fuerte abrazo, amigo extremeño.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s