El nada disputado voto del Sr. Enric

espana.catalunyaBuenas tardes Sr. Evole.

El Sr. Enric nació en 1931; hijo de catalana y andaluz. En el Poble Nou. Barcelonés auténtico. En 1939 tuvo que cruzar a pie los Pirineos. De una mano su madre, de la otra su hermano pequeño Pere. En busca de su padre, Don Pedro, perseguido por los golpistas por ser un rojazo catalán, aunque el hombre fuera gaditano. Los golpistas asesinos no hacían distingos.

En el corazón del Rosellón, en Montpellier, el Sr. Enric conoció el auténtico significado de la palabra Hambre. Y Miseria. Y la lucha por su vida, que le robó su adolescencia. La invasión nazi alemana le pilló, menos mal, en zona de la Resistencia. Supo lo que eran los Nazis. Nadie le habría dicho que 70 años más tarde al Sr. Enric algunos, muchos españoles, le llamarían nazi a él.

Años después, cuando la caza del rojo aflojó un poco, pudo volver con su familia a su tierra. Con su catalán de cuna, su castellano exquisito y su francés rudo del Midi. Luchó como una bestia toda su vida, por su familia, su tierra a la que adoraba, y de la que le habían expulsado los golpistas.  Solía decir que en Catalunya sobraban catalanistas y faltaban catalanes. E inculcaba a todo el mundo el máximo respeto por todos. Aunque a ti ellos no te respeten.

El Sr. Enric formó familia con una barcelonesa de la Plaça del Pi, hija de inmigrantes, en este caso murcianos. Y peleó toda su vida por ellos, por su familia y su tierra. Se dejó años, salud y algo más. Enseñando respeto a sus dos hijos. Uno siempre le obedeció, el otro no demasiado.

El Sr. Enric era empleado de una empresa del INI. ¿Sabes qué era el INI, Sr. Evole? Si no, pregúntame. Se pluriempleaba los fines de semana para compensar la miseria que cobraba. Posiblemente, le vendería algún boleto al Sr. Antonio de Cornellà, si éste fue alguna vez a los perros en el canódromo de la Diagonal.

Llevó a su hijo mayor a su primer miting en Octubre del 82, donde un tal Felipe prometía lo impensable. Su hijo le recuerda sonriente y feliz, creyendo que por fin algo importante cambiaba en su tierra. Y que toda la miseria, hambre y sufrimientos habían valido la pena.

El paso de los años le demostró que todo había sido una gran farsa. Que España, ni a derecha ni izquierda tenía arreglo. Pero tú debes respetar a todos.

El Sr. Enric un día tuvo muy claro qué había que hacer. Y qué votar. Pero no le dio tiempo. Su voto hoy no está nada disputado. Nos hurtó su inmensa humanidad una tarde de Mayo de 2012. Se ha ahorrado tres años de insultos, vejaciones, desprecios. Se ha ahorrado que lo echen de Europa, de la UE, del FMI, de la ONU, del planeta, de la galaxia. Mejor para él. Y se llevó consigo el profundo respeto que inculcaba a sus hijos para con todos.

Pero ¿sabes, Sr. Evole?. El #27S yo votaré por él. Por lo que él no pudo jamás votar. Y por su único nieto, otro ser humano inmenso, que por otras circunstancias tampoco puede votar, y que casualmente también se llama Enric. Lecciones, lloriqueos, demagogia y clases de antropología, las justas, Sr. Evole.

Con todo respeto. O no, que yo al Sr. Enric no le obedecía demasiado.

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